domingo, 9 de julio de 2017

Seguridad informática: 7 temas que los expertos ruegan que usted sepa



Seguridad informática: 7 temas que los expertos ruegan que usted sepa

Sus datos bancarios, sus claves de correo y hasta su teléfono pueden caer en manos de delincuentes por un descuido.



La seguridad informática sigue siendo un tema que muchos pasan por alto... La excusa de siempre es: ¡No tengo nada que ocultar! Pues sepa que sus cuentas bancarias, los correos personales y laborales, sus redes, su información y la de su familia... son totalmente vulnerables por simples descuidos como rendirse ante un tuit vendedor y dar clic en el enlace.
Los gobiernos, por ejemplo, son los principales espías y además son quienes tienen más recursos para hacerlo, aquí o en la China. Puede que el blanco no sea usted, ni yo, pero sí algún amigo que ni siquiera se ha enterado. Lo mejor es que nos blindemos. Como dice Karina Astudillo, guayaquileña, experta en seguridad informática, “más vale y sirve un usuario final instruido en buenas prácticas de seguridad, que cualquier equipo o software de protección”.
Hoy le dejamos los siete temas básicos que todo experto en seguridad ruega que usted como usuario conozca.
Una contraseña fuerte realmente ayuda
1. Alex Stamos es el jefe de seguridad de Facebook y por obvias razones pasa la mayor parte del tiempo buscando brechas de seguridad y tratando de descubrir las artimañas de los hackers. A lo largo de su carrera ha visto desde los ataques más retorcidos a las estafas más sencillas y ha llegado a la conclusión de que existen dos soluciones simples en manos de los usuarios: “una contraseña fuerte y verificación en dos pasos (generalmente vía mensaje de texto) en correos y redes sociales”.
Un dispositivo nuevo no aleja de ataques
2. Eleanor Saitta, directora técnica del Instituto Internacional Modern Media, lleva una década asesorando sobre seguridad informática. Ella dice que uno de los errores más graves es creer que los dispositivos comienzan su vida útil completamente seguros. “Algunos equipos hasta vienen con puertas traseras preinstaladas. Estas puertas se instalan a petición del propio gobierno, al menos en EE. UU., para que las agencias de Inteligencia tengan más fácil hacer seguimiento a sus objetivos”.
No existe un software 100 % seguro
3. Parisa Tabriz es la ingeniera al frente de la seguridad de Chrome, y cree que no existe ningún software 100 % seguro porque simplemente es imposible crearlo. “Lo primero es que, son los humanos quienes han construido y diseñado, de manera explícita y desde cero, cosas como la seguridad e Internet, por lo tanto es imposible alcanzar la perfección. Y, lo segundo es que con suficientes recursos, siempre hay una manera para el atacante de romper la seguridad.
Cada página web debería usar HTTPS
4. Peter Eckersley, de la Electronic Frontier Fundation, explica que un serio problema es que los propietarios de webs relevantes, como periódicos, crean que sus sitios no necesitan Https porque el hecho de no receptar pagos. “Toda web debe ser Https, porque sin él es fácil para curiosos o herramientas de gobiernos ver exactamente cómo la gente reacciona en el sitio, qué datos procesa o incluso alterarlos”.
Las actualizaciones son vitales
5.Pocas cosas más irritantes que una alerta recordando que tenemos actualizaciones pendientes... ¿Verdad? Pues estos mensajes no están ahí para molestar, la frecuencia con la que aparecen no depende solo de “las nuevas funcionalidades”, sino de los fallos que algún atacante ha conseguido explotar. Las actualizaciones lo identifican y lo arreglan.
Teléfonos en jaque
6.“Las aplicaciones maliciosas ‘ransomware’ (secuestro de datos) han evolucionado y pondrán este año a los usuarios latinoamericanos, especialmente los de Android, en jaque”, según Dmitry Bestuzhev, director de investigación de Kaspersky Lab Latinoamérica. ¿De qué forma? “El ciberdelincuente entra a la PC o a su teléfono, logra encriptar la información y pide un rescate a la víctima para desbloquear el equipo y liberar sus datos. Caso contrario el teléfono se mantiene inútil”.
La comunicación encriptada no basta
7.Si bien muchos usuarios han decidido descargar chats de mensajería encriptada o programas para añadir a sus correos, sepa que si bien ayuda para que terceros no se involucren en sus conversaciones privadas, no es suficiente. Nada de esto sirve, tampoco la ultraseguridad de Twitter o Telegram, si el delincuente entra al equipo. Una vez dentro tendrá todo el control de sus movimientos.
4 ataques de alto nivel
- Un robo de $ 100 millones
A principios de 2016, un grupo de hackers consiguió robar cerca de 100 millones de dólares al Banco Central Bangladesh. Fue uno de los mayores robos bancarios de la historia, aunque el objetivo de la banda era robar mil millones de dólares. No lo consiguieron por culpa del error ortográfico que cometió el ciberdelincuente.
- Un hospital de blanco
En el 2016 ciberpiratas bloquearon todas las computadoras del hospital Hollywood Presbyterian Medical Center en Los Ángeles (EE. UU.), hasta que se pagó el rescate de 17.000 dólares. El impacto fue muy preocupante ya que se cancelaron operaciones, se transfirieron pacientes a otras instituciones y más.
- Hackeo a un hotel
El Romantik Seehotel Jaegerwirt, uno de los más lujosos de Europa, fue víctima este mes de un ataque a su sistema informático central que provocó que los equipos que programan las llamadas ‘keycards’ -tarjetas llave, en español- no pudieran hacerlo. Los piratas pidieron 1.500 euros para devolver el control y evitar que los huéspedes acabaran secuestrados en sus habitaciones.
- Ataques a políticos
En plena época electoral en Ecuador, los políticos no se han escapado de los ataques. Algunas cuentas de Twitter de candidatos a la Presidencia y a la Asamblea se utilizaron para propagar información en contra de uno de ellos. El ataque se sospecha se dio directamente a los teléfonos, no a sus cuentas de redes sociales.
¿Qué hacer?
Como persona
Usar la lógica y no abrir cualquier enlace. Reforzar las contraseñas y no usar la misma para todas las cuentas. Informarse. Adquirir antivirus para todos los equipos. Usar la verificación de dos pasos y la recuperación de cuentas en redes.
Como empresa
Controlar a qué recursos puede acceder cada empleado y no otorgar más permisos de los necesarios. Saber qué se introduce y se saca de la empresa, ya sea vía medios electrónicos o dispositivos de almacenamiento. Adquirir programas de seguridad acordes a la información que se desea proteger.
Como usuario

Ser consciente de que toda la información que compartimos en Internet es pública y que no podemos controlar su alcance. Es importante que no se comporta información personal como direcciones, cuentas bancarias, números de teléfonos...

FUENTE: http://www.expreso.ec/ciencia-y-tecnologia/tecnologia-informatica-seguridad-temas-consejos-EL1058644

martes, 20 de junio de 2017

OBJETIVOS DEL MILENIO Y DESARROLLO SOSTENIBLE, NUEVO ENFOQUE Y DESAFÍOS.




OBJETIVOS DEL MILENIO Y DESARROLLO SOSTENIBLE, NUEVO ENFOQUE Y DESAFÍOS.


AUTORA: ROMINA FLORENCIA CABRERA. FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA.

1-INTRODUCCIÓN:
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas son ocho objetivos que los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas convinieron en tratar de alcanzar para el desarrollo del futuro de la Comunidad Global.  

La Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, firmada en septiembre de 2000, compromete a los dirigentes mundiales a luchar contra la pobreza, el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, la degradación del medio ambiente y la discriminación contra la mujer. Los ODM, tienen metas e indicadores específicos, según la OMS.

Se define «el desarrollo sostenible como la satisfacción de «las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades». (Informe titulado «Nuestro futuro común» de 1987, Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo), el desarrollo sostenible ha emergido como el principio rector para el desarrollo mundial a largo plazo. Consta de tres pilares, el desarrollo sostenible trata de lograr, de manera equilibrada, el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente.
En 1992, la comunidad internacional se reunió en Río de Janeiro, Brasil, para discutir los medios para poner en práctica el desarrollo sostenible. Durante la denominada Cumbre de la Tierra de Río, los líderes mundiales adoptaron el Programa 21, con planes de acción específicos para lograr el desarrollo sostenible en los planos nacional, regional e internacional. Esto fue seguido en 2002 por la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, que se aprobó el Plan de Aplicación de Johannesburgo. El Plan de Aplicación se basó en los progresos realizados y las lecciones aprendidas desde la Cumbre de la Tierra, y prevé un enfoque más específico, con medidas concretas y metas cuantificables y con plazos y metas.[1]


2-DESARROLLO

1-ESTADO ACTUAL
La adopción de la Agenda 2030 marca un compromiso sin precedentes por parte de la comunidad internacional a tomar medidas en todos los niveles ya través de fronteras para responder a los desafíos globales y dirigir los recursos hacia un camino de desarrollo social y ambientalmente sostenible y resistente. Los pilares de la Agenda - los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el Marco de Acción de Sendai, la Agenda de Acción de Addis Abeba y la Nueva Agenda Urbana - ofrecen un marco coherente, coherente y holística. 

El reto de traducir el marco en acción sobre el terreno es a todos los estados miembros de la ONU, así como la comunidad empresarial, la sociedad civil y todos los interesados. El éxito dependerá de las políticas y estrategias adecuadas, en cada sector y en cada nivel. Fundamentalmente, necesitamos medios prácticos y reproducibles de la aplicación del programa y medir nuestro progreso colectivo. [2]

Aquí es donde las normas voluntarias - que utilizan indicadores simples y acordados y un lenguaje y formato familiar para las empresas, los gobiernos locales y las comunidades en todo el mundo - puede ser un recurso clave. 

Hay una amplia gama de normas que ya se relacionan con objetivos como Hambre Cero (SDG 2), la buena salud y el bienestar (SDG 3), agua potable y saneamiento (SDG 6), energía limpia y asequible (SDG 7), y acción por el clima (SDG 13). ISO 26000 - Orientación sobre la responsabilidad social - también proporciona una orientación general para las empresas y organizaciones a operar de una manera que promueva el desarrollo sostenible de una manera holística . [3]



2-MARCO DE ACCIÓN DEL SENDAI.
El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 se adoptó en la tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas celebrada en Sendai (Japón) el 18 de marzo de 2015. Este es el resultado de una serie de consultas entre las partes interesadas que se iniciaron en marzo de 2012 y de las negociaciones intergubernamentales que tuvieron lugar entre julio de 2014 y marzo de 2015, con el apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, a petición de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El Marco de Sendai es el instrumento sucesor del Marco de Acción de Hyogo para 2005-2015: Aumento de la resiliencia de las naciones y las comunidades ante los desastres. El Marco de Acción de Hyogo se concibió para dar un mayor impulso a la labor mundial en relación con el Marco Internacional de Acción del Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales de 1989 y la Estrategia de Yokohama para un Mundo Más Seguro: Directrices para la prevención de los desastres naturales, la preparación para casos de desastre y la mitigación de sus efectos, adoptada en 1994, así como su Plan de Acción, y la Estrategia Internacional para la Reducción de los Desastres de 1999.[4]
El Marco de Sendai se basa en elementos que garantizan la continuidad del trabajo hecho por los Estados y otras partes interesadas en relación con el Marco de Acción de Hyogo, y presenta una serie de innovaciones que se solicitaron durante las consultas y las negociaciones. Muchos comentaristas han indicado que los cambios más importantes son el marcado énfasis puesto en la gestión del riesgo de desastres en lugar de en la gestión de desastres, la definición de siete objetivos mundiales, la reducción del riesgo de desastres como resultado esperado, un objetivo centrado en evitar que se produzcan nuevos riesgos, la reducción del riesgo existente y reforzar la resiliencia, así como un conjunto de principios rectores, incluida la responsabilidad primordial de los Estados de prevenir y reducir el riesgo de desastres, y la participación de toda la sociedad y todas las instituciones del Estado. Además, el alcance de la reducción del riesgo de desastres se ha ampliado considerablemente para centrarse tanto en las amenazas naturales como de origen humano, así como en las amenazas y los riesgos ambientales, tecnológicos y biológicos conexos. Se promueve plenamente la resiliencia sanitaria.[5]
El Marco de Sendai también expresa lo siguiente: la necesidad de comprender mejor el riesgo de desastres en todas sus dimensiones relativas a la exposición, la vulnerabilidad y características de las amenazas; el fortalecimiento de la gobernanza del riesgo de desastres, incluidas las plataformas nacionales; la rendición de cuentas en la gestión del riesgo de desastres; la necesidad de prepararse para “reconstruir mejor”; el reconocimiento de las partes interesadas y sus funciones; la movilización de inversiones que tengan en cuenta los riesgos a fin de impedir la aparición de nuevos riesgos; la resiliencia de la infraestructura sanitaria, del patrimonio cultural y de los lugares de trabajo; el fortalecimiento de la cooperación internacional y las alianzas de trabajo mundiales y la elaboración de políticas de los donantes y programas que tengan en cuenta los riesgos, incluidos los préstamos y el apoyo financiero brindados por las instituciones financieras internacionales. Asimismo, la Plataforma Mundial para la Reducción del Riesgo de Desastres y las plataformas regionales para la reducción del riesgo de desastres se reconocen claramente como mecanismos que refuerzan la coherencia entre las agendas, el seguimiento y las revisiones periódicas como apoyo a los organismos de gobernanza de las Naciones Unidas.
Se ha encargado a la UNISDR que ayude a la implementación, el seguimiento y la revisión del Marco de Sendai.[6]

3- AGENDA DE ACCIÓN DE ADDIS ABEBA.
Los 193 estados miembros de la ONU presentes en la III Conferencia Internacional sobre Financiación del Desarrollo que concluyó el en 2015, en la capital de Etiopía han logrado un "acuerdo histórico", según Naciones Unidas, para generar recursos que garanticen la futura agenda del desarrollo global sostenible.
"Es un paso fundamental en la construcción de un futuro sostenible para todos. Proporciona un marco global para la financiación del desarrollo sostenible", ha subrayado el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en un comunicado difundido por la Conferencia de la ONU, en esa oportunidad del pasado 2015. [7]
La financiación a través de la colaboración público-privada y la mejora de sus sistemas de recaudación nacionales son algunas de las medidas contenidas en la Agenda de Desarrollo de Adis Abeba, aunque finalmente se ha descartado la creación de una agencia de la ONU dedicada a la lucha contra el fraude fiscal, que ha sido el principal escollo de las negociaciones.[8]
El documento, firmado tras meses de negociaciones, contiene más de 100 iniciativas concretas para mejorar las fuentes de financiación de los países emergentes y será el la base para asegurar la financiación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que constarán de varias metas, entre ellas la erradicación de la pobreza, la mejora del acceso al agua y al saneamiento o la lucha contra el cambio climático. Todas ellas serán las que sustituyan a los hasta ahora vigentes Objetivos de Desarrollo del Milenio para contribuir a un desarrollo mundial sostenible.
La Agenda de Adis Abeba recoge medidas para ampliar la base de ingresos, mejorar la recaudación de impuestos y luchar contra la evasión fiscal y los flujos financieros ilícitos, según el comunicado de la Conferencia.[9]

No a la agencia contra el fraude fiscal

Varias ONG se han quejado de que finalmente los países desarrollados no hayan aceptado la creación de una agencia para luchar contra el fraude fiscal. Entre ellas, Action Aid y Financial Transparency Coalition han subrayado que esta nueva entidad daría a todos los países la misma representación y, sobre todo, permitiría a los que se encuentran en vías de desarrollo proponer reformas que favorecieran sus intereses, ya que el montante que se evade cada año supera la ayuda al desarrollo que reciben.
En la conferencia, los países ricos también se han comprometido a mantener sus ayudas al desarrollo en el 0,7 % o aumentarlas en casos como la Unión Europea, que promete destinar un 0,2 % de su ingreso nacional bruto para el año 2030. 
En los sectores que necesitan mayores inversiones —la energía, el transporte, agua y el saneamiento— se han alcanzado acuerdos de cooperación internacional para movilizar recursos, con mecanismos como el nuevo Foro Mundial de Infraestructuras. También se ha acordado un nuevo pacto social en favor de grupos vulnerables y gravar sustancias nocivas como el tabaco para disuadir su consumo y aumentar los recursos nacionales.
En definitiva, según el documento, "cada país tiene la responsabilidad primordial de su propio desarrollo económico y social y que el papel de las políticas nacionales y estrategias de desarrollo no puede ser exagerada".[10]

4-NUEVA AGENDA URBANA.

La Nueva Agenda Urbana es el documento final resultante del acuerdo en la conferencia Hábitat III que se llevó a cabo en octubre de 2016 en Quito, Ecuador. Constituyó una guía para orientar los esfuerzos en materia de desarrollo de las ciudades para una amplia gama de actores (estados, líderes urbanos y regionales, donantes, programas de las Naciones Unidas y la sociedad civil) para los próximos 20 años. Esta agenda sentó las bases para políticas y estrategias que se extenderán e impactaran a largo plazo.  Tomando como base las ideas discutidas en el diálogo global previo a la cumbre de octubre 2016, finalmente fue el Buró de Hábitat III (integrada por 10 estados miembros de las Naciones Unidas) y la Secretaría quienes elaboraron el primer borrador. Los términos fueron negociados por los estados miembros en Hábitat III para llegar a un acuerdo en Quito.[11]
¿Quién escribió la Nueva Agenda Urbana?
El proceso preparatorio rumbo a Quito influyó en la forumulación de la Nueva Agenda Urbana, que fue presentado como un “borrador cero“ en mayo de 2016 y comenzó cuatro meses de negociaciones políticas sobre la nueva estrategia.
Estos preparativos abarcaron una serie de eventos oficiales y semi-oficiales que incluyen reuniones regionales, temáticas y “campus de pensadores urbanos” (Urban Thinker Campuses) para que las partes interesadas hicieron aportaciones. Además, desde agosto de 2015 hasta febrero de 2016, un grupo de 200 expertos, conocido como “unidades políticas,” generó algunos recomendaciones importantes para la preparación y implementación de la Nueva Agenda Urbana. Esas recomendaciones también fueron abiertas al comentario público. [12]
¿Cuál era la agenda urbana anterior?
El actual enfoque de las Naciones Unidas acerca de la urbanización global se encuentra recogido en la Agenda Hábitat: la Declaración de Estambul sobre Asentamientos Humanos, documento final elaborado en la conferencia Hábitat II en 1996. Llamó a garantizar la vivienda adecuada para todos y a generar asentamientos humanos sustentables en un mundo  crecientemente urbanizado.
Desde entonces, más de 100 países han recogido  en sus constituciones el derecho a la vivienda adecuada, lo que representa un gran éxito para la Agenda Hábitat. Por otro lado, sin embargo, las organizaciones de cooperación internacional y agencias de desarrollo bilateral han reducido sistemáticamente sus inversiones en las ciudades y han recortado sus programas de desarrollo urbano. Estas tendencias han condicionado la implementación total de la Agenda Hábitat.[13]
¿Cuál ha sido el legado de esta agenda anterior?
La Agenda Hábitat ha tenido una amplia influencia dentro de las Naciones Unidas en las últimas dos décadas. Sus principales disposiciones fueron recogidas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) del 2000 con la meta de alcanzar “ciudades sin asentamientos informales”. Las prioridades de los ODM de erradicar la pobreza y garantizar la sustentabilidad ambiental están fuertemente relacionadas con la Agenda Hábitat.
Desde entonces, encuentros de gran importancia de las Naciones Unidas acerca del desarrollo sustentable, tales como la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable en 2002 y el Río+20 en 2012, han sistemáticamente reafirmado los preceptos básicos de la Agenda Hábitat.
Debates actuales con respecto a la Agenda de Desarrollo Post-2015 también se basan en los principios de la Agenda Hábitat. Por ejemplo, el informe titulado “El futuro que queremos para todos” del año 2012, elaborado por un grupo de trabajo de la ONU para el secretario general, subrayó que para el 2050, “70 por ciento de la población mundial estará viviendo en ciudades.” El informe también recalcó los desafíos relativos al desarrollo inherentes a una rápida urbanización.[14]
Por último, la agenda de desarrollo posterior a los ODM, los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS), también incluirá notorias referencias al espíritu de la Agenda Hábitat. El objetivo 11 de los ODS, que se espera se centre en lo urbano, podrá considerarse también como  el desarrollo de una idea originalmente elaborada en la Agenda Hábitat.
¿Qué cubre la Nueva Agenda Urbana?
La Nueva Agenda Urbana, que llega tras la materialización de la Agenda de Desarrollo Post-2015, procura crear un vínculo de refuerzo recíproco entre urbanización y desarrollo. La idea es que estos dos conceptos se conviertan en vehículos paralelos para el desarrollo sustentable.
La agenda trata de ofrecer unas directrices sobre una serie de “habilitadores” que puden consolidar la relación entre urbanización y desarrollo sustentable. Este incluye, por un lado, los “facilitadores del desarrollo” que buscan generar crecimiento global a partir de las múltiples y a menudo caóticas fuerzas de la urbanización  creando condiciones de mejoramiento en todo el sistema—políticas nacionales urbanas; leyes, instituciones y sistemas de gobierno; y la extendida economía urbana.
Facilitadores operacionales, por otra parte, tienen como objetivo impulsar el desarrollo urbano sustentable - o simplemente hacer posible que se lleve a cabo en primer lugar. Su aplicación se traduce en mejores resultados en los patrones de uso de la tierra, en la formación de ciudades y la administración de recursos. La Nueva Agenda Urbana destaca tres facilitadores operacionales, que están siendo conjuntamente denominados por los directivos de ONU-Hábitat como un enfoque de “tres patas”: sistemas fiscales locales, planificación urbana, y servicios básicos e infrastructura.[15]
¿Cuáles son las prioridades de la Nueva Agenda Urbana?
Más allá de las soluciones tecnocráticas específicas de la economía y el gobierno, varias ideas centrales formaran los fundamentos ideológicos de la Nueva Agenda Urbana. El desarrollo democrático y el respeto de los derechos humanos ocuparán un lugar destacado, por ejemplo, al igual que la relación entre el medio ambiente y la urbanización.
Asimismo, incluye casi con total seguridad un enfoque significativo sobre la equidad  en el contexto de la globalización, así como la forma de garantizar la seguridad de todos los que viven en zonas urbanas, de cualquier sexo y edad. La reducción del riesgo y la resiliencia urbana jugarán también tienen un papel destacado. Asimismo, se pone especial hincapié en encontrar la manera de establecer mecanismos de vigilancia global para hacer el seguimiento de todos estos temas y preocupaciones.
Mientras tanto, las principales temáticas de la Agenda Hábitat — vivienda adecuada y asentamientos humanos sustentables —  siguen sobre la mesa, en tanto que el número de personas en el mundo que viven en barrios marginales sigue en crecimiento. De hecho, en el tiempo transcurrido desde que la Agenda Hábitat fuera aprobada, el mundo ha pasado a ser mayoritariamente urbano, adquiriendo aún más importancia la Nueva Agenda Urbana.
También se reconoce cada vez más que las ciudades se han transformado en megaregiones, corredores urbanos y ciudades-región cuyas geografías económicas, sociales y políticas desafían las concepciones tradicionales de “ciudad”. La Nueva Agenda Urbana fue forzada a que abordar estas tendencias en la urbanización, reconociendo que las ciudades y áreas metropolitanas son los principales impulsores de las economías nacionales.[16]
¿Es la Nueva Agenda Urbana un acuerdo vinculante para los estados miembros?
No. Como “agenda” proporciona una orientación a los gobiernos de estados nacionales, autoridades  regionales y de ciudades, la sociedad civil, fundaciones, ONGs, investigadores académicos y organismos de las Naciones Unidas en sus posicionamientos con respecto a las ciudades, la urbanización y el desarrollo sustentable. Pero orientaciones no son vinculantes.
Este mecanismo difiere, por ejemplo, a las negociaciones sobre el clima desarrolladas en diciembre 2015 en Paris, que aspiraron a producir un acuerdo jurídicamente vinculante. [17]

3-CONCLUSIONES

La adopción de la Agenda 2030 marca un compromiso sin precedentes por parte de la comunidad internacional a tomar medidas en todos los niveles ya través de fronteras para responder a los desafíos globales y dirigir los recursos hacia un camino de desarrollo social y ambientalmente sostenible y resistente. Los pilares de la Agenda - los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el Marco de Acción de Sendai, la Agenda de Acción de Addis Abeba y la Nueva Agenda Urbana - ofrecen un marco coherente, coherente y holística. 
El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 se adoptó en la tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas celebrada en Sendai (Japón) el 18 de marzo de 2015. Este es el resultado de una serie de consultas entre las partes interesadas que se iniciaron en marzo de 2012 y de las negociaciones intergubernamentales que tuvieron lugar entre julio de 2014 y marzo de 2015, con el apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, a petición de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La Agenda de Adis Abeba recoge medidas para ampliar la base de ingresos, mejorar la recaudación de impuestos y luchar contra la evasión fiscal y los flujos financieros ilícitos, según el comunicado de la Conferencia.

El documento, firmado tras meses de negociaciones, contiene más de 100 iniciativas concretas para mejorar las fuentes de financiación de los países emergentes y será el la base para asegurar la financiación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que constarán de varias metas, entre ellas la erradicación de la pobreza, la mejora del acceso al agua y al saneamiento o la lucha contra el cambio climático. Todas ellas serán las que sustituyan a los hasta ahora vigentes Objetivos de Desarrollo del Milenio para contribuir a un desarrollo mundial sostenible.
La Nueva Agenda Urbana, que llega tras la materialización de la Agenda de Desarrollo Post-2015, procura crear un vínculo de refuerzo recíproco entre urbanización y desarrollo. La idea es que estos dos conceptos se conviertan en vehículos paralelos para el desarrollo sustentable.
La agenda trata de ofrecer unas directrices sobre una serie de “habilitadores” que pueden consolidar la relación entre urbanización y desarrollo sustentable. Este incluye, por un lado, los “facilitadores del desarrollo” que buscan generar crecimiento global a partir de las múltiples y a menudo caóticas fuerzas de la urbanización  creando condiciones de mejoramiento en todo el sistema—políticas nacionales urbanas; leyes, instituciones y sistemas de gobierno; y la extendida economía urbana.
El hombre, en pos de su desarrollo y modernización de él mismo y su medio, si bien logró numerosos avances para la Humanidad en cuanto a Tecnología, Ciencia e Innovación, menoscabó la Naturaleza y comprometió valores, desde el punto de vista de le Ética y de la praxis también, ya que los recursos se están agotando, dado su extensa explotación y el aumento de la población.
El Cambio Climático, la pobreza ( que aumentará con el mismo), el urbanismo y todos los fenómenos que se citan en este trabajo, merecen un análisis en conjunto por todos los organismos internacionales, nacionales , provinciales y municipales, Academia, Ongs, y grupos interdisciplinarios, como la Sociedad Civil  en general; para que mediante la cooperación internacional y una verdadera cosmovisión de la situación estructural, se puedan tomar la medidas necesarias, llevando a una eficaz y eficiente toma de decisión sobre la cuestión estudiada.
Las políticas correctas, se logran mediante un estudio de campo y análisis estructurado  de la realidad, a través de, por ejemplo, estadísticas formales y un seguimiento de los fenómenos, como después de implementadas las medidas. Las buenas voluntades son fundamentales en los acuerdos tanto bilaterales como multilaterales, para lograr una verdadera unión entre los pueblos, por el bien común de la comunidad global.
El futuro de nuestros descendientes está en juego, y no solo de ellos, sino de Nosotros mismos, en el Presente, y en nuestros ideales. Para otorgarle algún sentido a esta vida y a Nuestra Existencia, hagamos el bien por el bien mismo.






[1] ONU. Naciones Unidas. Sitio Web: http://www.un.org/es/ga/president/65/issues/sustdev.shtml. Fecha de Consulta del Sitio: 4/2/2017.

[2] “Las Claves para desbloquear los objetivos del desarrollo sostenible?”.  Comunidad DiploFoundation, Suiza. Plataforma de Ginebra. Sitio Web: https://www.diplomacy.edu/calendar/webinar-standardisation-key-unlock-sustainable-development-goals. Fecha de Consulta del Sitio Web: 2/2/2017.

[3] Óp. Cit. 1
[4] Cascos Blancos, Herramienta de accesibilidad de Cancillería Argentina. Marco de Sendai para la Disminución de Riesgos de Desastre. Sitio web: http://cascosblancos.gob.ar/es/marco-de-sendai-para-la-reduccion-del-riesgo-de-desastres . Fecha de Consulta del Sitio: 4/2/2017. Cascos Blancos es el organismo del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina encargado de diseñar y ejecutar la asistencia humanitaria internacional. Desarrolla sus actividades – guiado por el principio de no indiferencia entre los Estados – a través de un modelo de trabajo basado en la cooperación, la solidaridad y la participación comunitaria. Es enteramente civil y se apoya en un cuerpo de voluntarios nacionales e internacionales.
Desde su creación en 1994, Cascos Blancos ha desarrollado más de 283 misiones de asistencia humanitaria en los 5 continentes.
Cuenta con una red de vinculaciones de cooperación bilateral y multilateral internacional a través de la cual coordina la respuesta inmediata ante desastres socionaturales, actúa en tareas de rehabilitación, reconstrucción y desarrollo, y promueve la prevención y la gestión del riesgo.
Con 22 años de trayectoria y de respeto al Derecho Internacional y los Derechos Humanos, se ha convertido en una política de Estado y en una herramienta fundamental de la política exterior argentina.
La iniciativa Cascos Blancos fue avalada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994 (Res 49/139B) y por la Organización de Estados Americanos-OEA en 1995 (Res 1351/XXV-0/95). A partir de ello, firmó acuerdos, memoranda de entendimiento y otros instrumentos de cooperación con diversos organismos del Sistema Internacional, lo que muestra el reconocimiento que la Comisión Cascos Blancos tiene alrededor del mundo. La última resolución de evaluación positiva de las Naciones Unidas es del 10 de diciembre de 2015.


[5] Óp. Cit 4. 
[6] Óp. Cit.4.
[7] “Acuerdo Histórico para financiar la Nueva Agenda de Desarrollo”. Diario “El Páis”. Sitio Web: http://elpais.com/elpais/2015/07/16/planeta_futuro/1437040088_874974.html . Fecha de Consulta del Sitio: 5/2/2017.
[8] Óp. Cit. 7.
[9] Óp. Cit. 7.
[10] Óp. Cit. 7.
[11] “Que es la Nueva Agenda Urbana”?. Sitio Web: http://citiscope.org/habitatIII/explainer/2015/06/que-es-la-nueva-agenda-urbana . Fecha de Consulta del Sitio: 5/2/2017.
[12] Óp. Cit .11.
[13] Óp. Cit. 11.
[14] Op. Cit. 11.
[15] Op. Cit .11.
[16] Op .Cit. 11.
[17] Op. Cit. 11.